09/08/2022

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Juicio abreviado y 20 años de prisión para remisero que asesinó y descuartizó a una jubilada

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El condenado se declaró culpable de descuartizar y deshacerse del cadáver de María Isabel Ruglio en 2020.

 

Un tribunal de Rosario condenó a 20 años de prisión en un juicio abreviado a un hombre de 45 años que admitió haber asesinado en 2020 a una maestra jubilada y luego haber desmembrado su cadáver en siete trozos y arrojarlo a un arroyo de Rosario, informaron hoy fuentes policiales.

Los jueces Gonzalo López Quintana, María Trinidad Chiabrera y José Luis Suárez homologaron un acuerdo entre el fiscal Adrián Spelta y la defensa del acusado, identificado como Marcelo Alberto Fernández (45), consignaron voceros del Ministerio Público de la Acusaciónl (MPA).

En la audiencia celebrada ayer en el Centro de Justicia Penal de Rosario, el acusado admitió haber asesinado entre la noche del 6 y la madrugada del 7 de febrero de 2020 a María Isabel Ruglio (73).

También confesó que para ocultar el hecho descuartizó con una amoladora el cadáver en siete partes, que colocó en bolsas de basura y arrojó al Arroyo Saladillo, ubicado en la zona sur de Rosario.

“Tras aceptar la responsabilidad penal, el tribunal le impuso la condena a 20 años de prisión por homicidio simple en grado consumado y en calidad de autor”, señaló el fiscal Spelta a la prensa tras el fallo.

En la causa también se encuentran imputados como cómplices otras dos personas, la pareja de Fernández, identificada como Josefina Richarte (58), y un amigo, identificado como Ricardo M. quienes tras el veredicto quedarán desvinculados del caso, añadieron los informantes.

Según declaró Fernández, la noche del 6 de febrero de 2020 discutió con Ruglio, una maestra jubilada que, junto a su pareja, le había alquilado una habitación.

Según confesó, Ruglio le dijo esa noche en medio de la discusión que querían que se fuera de la casa. “Discutimos, había tomado y un poco la agarré del cuello y se me fue la mano”, admitó.

Luego aclaró que esa noche su pareja no se encontraba en la casa donde convivían con Ruglio, ubicada sobre la calle Uriburu al 500, porque se dedicaba a cuidar a personas mayores enfermas y ella nunca supo nada.

De hecho fue esa mujer quien el día 7 de febrero de 2020 interpuso en la comisaría del barrio de la zona sur de Rosario una averiguación de paradero de la propietaria de la vivienda.