29/11/2020

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La Otra Agenda

Escuchas telefónicas de “Perú”, detenido en Piñero, sobre la calidad de la droga y contabilidad del “negocio”

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Rodríguez Granthon, alias “Peruano” o “Perú”, está preso en la cárcel santafesina de Piñero desde 2017.

 

La investigación federal por la que el piloto peruano Julio Rodríguez Granthon, también involucrado en el crimen del exconcejal de Rosario Eduardo Trasante, irá a juicio por narcotráfico revela que comerciaba cocaína de máxima pureza y otra de menor calidad, mientras llevaba la contabilidad de su negocio desde la cárcel donde está detenido.

A fines de 2019 fue acusado de organizar desde prisión una banda narco desbaratada a la que la Policía Federal le secuestró 15 kilos de cocaína de máxima pureza, identificada con la figura de una corona.

Tras una denuncia anónima que daba cuenta de vendedores al menudeo, la Justicia Federal rosarina escaló en la cadenas de presuntas responsabilidades hasta dar con un joven identificado como Iván Gastón Ramírez, alias “Loro”, mano derecha del “Peruano”.

Una escucha telefónica de ambos, ocurrida el 16 de agosto de 2019, y que se encuentra en la causa, permitió a los investigadores determinar sus identidades:

“Amigo”, dijo “Loro” al recibir la comunicación.

“Loro llamame a este número urgente, soy Perú, llamame urgente”, respondió su interlocutor.

Otra escucha del expediente abundó sobre las calidades de los estupefacientes que comercializaba la banda, una con la marca “Delfín”, más barata que la del sello de “Corona”.

“Porque ya queda poquito de esa de ‘Delfín’. Metimos quiniento, tresciento, ahora tresciento más, ¿o no?”, preguntó “Perú”, a lo que “Loro” respondió afirmativamente.

Rodríguez Granthon le consultó a su mano derecha, que aparentemente le organizaba el negocio en libertad: “¿Está saliendo más rápido que la ‘corona’?”.

Loro: Sí, por el precio.

Perú: Ajá, ¿y no se quejan?

Loro: Queda uno, meno de uno queda.

Perú: ¿Pero no se quejan los clientes, no?

Loro: Hasta ahora no se quejó nadie.

Finalmente, otra comunicación interceptada durante la investigación reveló que Rodríguez Granthon llevaba la contabilidad desde la cárcel en un cuaderno, “a la antigua”.

Dice el “Peruano” en la llamada a Ramírez: “A las doce llamame y dime la plata que hay, sacame el resumen del día de todo lo que vendimos. Tengo anotado ahí en una hoja, así me cuenta todo en una hojita. Vamos a tener que hacer a la antigua”.